“No hay luz sin oscuridad”

 

 

 

A - Después de sufrir una grave lesión neurológica que me dejó en silla de ruedas, he tenido que adaptarme a una nueva forma de fotografiar. El taller Objetiu>BCN era una oportunidad para conocer experiencias de fotógrafos obligados a fotografiar en entornos hostiles y bajo dificultades técnicas, tal como yo me siento intentando fotografiar la calle en silla de ruedas. Ideé un sistema para sujetar la cámara al chasis de la silla y fotografiar mediante un disparador remoto.

 

B - La Libreta es el resultado de meses fotografiando la calle en un intento de comprender ciertos aspectos personales, y de compartir estas fotografías con una persona afectada por un Trastorno Límite de la Personalidad. Se establecieron paralelismos muy estrechos entre lo que ella sentía mentalmente y lo que yo fotografiaba, generando una fuerte implicación emocional, tanto por el dolor que siente esta persona debido a su trastorno, como por mis experiencias pasadas.

 

luzbelle: “...porque la oscuridad restaura

          lo que la luz no puede reparar”

          es de un poeta ruso

          Brodsky

Espejo:   me gusta mucho esta frase

luzbelle: sí,... es muy bonita. yo la interpreto

          como que a veces es necesario

          sumergirte en la oscuridad

          para curar precisamente las heridas

          hechas por la oscuridad

          comprenderlas

          y también la interpreto como que

          a la luz, todos los defectos

          son visibles

          y con la oscuridad los “repara”

Espejo:   cierto

          es muy buena

          creo que acabas de darme

          explicación a una cosa

luzbelle: sí? a qué?

Espejo:   acabas de explicarme por qué hago

          fotos de día sobre la oscuridad

"El trabajo fotográfico de Agus Prats es un trabajo que podríamos considerar hecho al límite; al límite de sus posibilidades y al límite de la dificultad. Y en ese mundo de los límites la fotografía, a veces, cuando es bien manejada, como en el caso de Agus, puede dar lo mejor de sí misma y del propio autor. Pero además, en su caso, no es una experiencia de soledad, sino que es una experiencia compartida con otra persona que también vive, en cierto sentido, al límite. Y la transcripción de esa experiencia común da como resultado lo que el autor llama una "libreta". En ella palabras e imágenes interactúan de un modo más emocional que racional, a decir del propio autor. Y a nosotros, como lectores, no sólo nos interpelan emocionalmente, sino que nos abren el campo, y nos ofrecen múltiples interpretaciones de una experiencia que debe ser leída ante todo en clave subjetiva, aunque ello no es obstáculo para que, además, su trabajo fotográfico nos dé una visión interesante, profunda y personal de la ciudad, a la vez que de gran valor documental. Si a ello añadimos que el trabajo de Agus, en lo puramente fotográfico, tiene una magnífica calidad, no nos queda más que celebrar su decisión y su valor a la hora de querer compartir esas experiencias (la fotográfica, la verbal, la emocional...) con nosotros, pues ello nos enriquece a todos."

 

José Manuel Navia

 

www.jmnavia.blogspot.com.es/

 

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"Emocionante, duro y hermoso a la vez. Los diálogos son de una intensidad emocional sobrecogedora. Luzbelle tiene una poesía maravillosa que te remueve, te destroza, pero de una manera hermosa. El resultado es tan emocionante que todo fluye bien y hay imágenes extraordinarias."

 

Juan Manuel Castro Prieto

 

www.castroprieto.com/

"“No hay luz sin oscuridad” és una intel-ligent reflexió compartida per dues persones, desconegudes fins al moment, que com si fos un quadern de viatge ens aporta històries de superació i adaptació personal a àmbits físics i socials adversos.

Un intens viatge.

Una valenta compartició de vivències personals gens fàcils.

Agus Prats i Maria J. Sánchez despleguen, literalment, un acordió de reflexions i imatges (o imatges i reflexions) plenes de bufetades que van deixant marques i  morats en els nostres  convencionalismes i estigmatitzacions socials imperants.

Les fotografies aporten vigor. Els diàlegs intensitat. Conjuntament hi aporten cos.

El conjunt és una esplèndida simbiosi reflexiva d’imatges i diàlegs que es confonen fins el punt de no entendre-les les unes sense les altres.

 

Una mirada imprescindible per dubtar dels punts de vista dominants."

 

Toni Coll Tort

 

http://barcelonavisions.com/

"Creo que hoy la lectura está en peligro. El cine está en peligro. El disfrute de la pintura está en peligro. La fotografía está en peligro. Son actividades que, disfrutadas de forma apropiada, nos resultan demasiado parecidas a "la espera", ya que nos hacen conscientes del tiempo y nos recuerdan nuestra duración. Pareciera que la espera tiene que desaparecer como obstáculo; todo tiene que llegarnos en un instante, de lo contrario quedamos fuera del mundo de la actividad y el acceso. Admiro mucho el último trabajo de Agus -y el trabajo de Agus en general- porque hace siempre una apuesta por la espera. Una espera a la que no sólo él está obligado, sino todos, con matices diferentes y en distintos ámbitos. No hay luz sin oscuridad no sólo muestra que Agus no tiene el miedo que nos empuja tantas veces a consumir el tiempo, sino que se mide con él y le otorga un sentido. El resultado, una vez más, es algo bello y lleno de preguntas."

 

Julio Wallovits

 

www.behance.net/juliowallovits

"Me gustaría tener palabras para describir todos los sentimientos que me han pasado por la cabeza.

 

Quisiera destacar tres elementos:

Los Diálogos me han parecido excelentes y duros... Y digo duros no por la forma, sino por la sinceridad de los personajes. Excelente.

 

La Fotografía, personal y en sintonía con el texto. Lectura tranquila y para repetir.

 

Y el Diseño, en forma de acordeón compuesto por las páginas da un sentido uniforme al proyecto que me emociona."

 

Agustí Carbonell

 

www.linkedin.com/pub/agusti-carbonell-ya

"(...) Una puerta que hace de puente transitorio hacia otro lugar y cambia con cada persona. La misma que tiene una regla arquitectónica inmutable: cuando la cruzas te encuentras de golpe con la oscuridad. Resistir o no e ahí la cuestión.

 

Agus Prats nos invita a cruzarla para adquirir un estado donde la conciencia y el cuerpo dejan de transmitir esa luz para volverse opacos. Un acontecimiento límite donde cada uno demuestra lo que es capaz de hacer a contraluz y a contratiempo.

 

'No hay luz sin oscuridad' es su nuevo trabajo que se mueve entre el ensayo y la fotografía de autor. Prats ejerce y propone (a cada lector) un viaje hacia lo que más teme. Un viaje hacia el centro de uno mismo con un único objetivo: hacer visible lo invisible.

 

En esta libreta de dimensiones reducidas se esconden el peso y la experiencia de una persona que se ha hecho a sí misma y que nos regala una serie de conversaciones que llevan a desnudar tanto sus trabajos visuales (de una calidad extrema) como su alma.

Prats no puede desvincularse de su experiencia, la necesita. Se agarra a ella para defender un trabajo autobiográfico y punzante que él logra hacer hermoso. Tan duro y real que no puede esconderse bajo máscaras.

Puertas giratorias que se abren y cierran junto a una soledad total. La oscuridad como protagonista indiscutible de un proyecto que alberga dos caras de una misma moneda.

 

(...)En esta curiosa metáfora se nos muestran nuestros propios límites y cómo nosotros mismos podemos ser el enemigo. En este caso dos caras igual de oscuras que no dejan de transmitir luz. Una idea de reinvención, de oportunidad, de luz en todo aquello que nos marca, nos mutila o nos hunde.

Prats no mira por la hendidura de la puerta. La abre y se mete de pleno en el cuarto oscuro para toparse con la luz que aunque no ve, sabe que está ahí, esperándole.

Es una cuestión de fe aunque no conlleve nada místico lo que él nos recuerda constantemente.

Un trabajo auténtico."

 

Cristina García

 

http://algunasplantasraras.com/2014/11/03/no-hay-luz-sin-oscuridad-de-agus-prats/

"Siempre he creído en el potencial terapéutico del arte en cualquiera de sus formas. Pienso que la sensibilidad y la capacidad de expresión son dones con los que todos nacemos, y que algunos seguimos desarrollando mientras otros levantan corazas que los alejan de esa esencia primera, aunque el potencial siempre sigue ahí. También pienso al igual que tú (y así lo expongo en mi web) que hay tantas realidades como individuos y como dice Anaïs Nin "vemos las cosas como lo que somos".

 

Me puedo imaginar que tu trabajo ha cumplido con creces esa función catártica, reveladora y sanadora. Eso ocurre a menudo, pero suele quedarse en el ámbito privado de la experiencia del artista, y el espectador puede simplemente intuirlo más o menos, pero en realidad poco le importa para llegar a comunicarse con dicha obra, pues lo importante es justamente lo que le llega una vez acabado el proceso de creación. Es decir, lo importante es la obra, liberada, despegada de quien la ha creado. No obstante, con este trabajo tú llevas la creación un paso más allá. No solo vas en busca de la belleza para contar tu historia y evolucionar durante el proceso, sino que conviertes dicho proceso en la obra misma, generando varios planos narrativos, así como varios niveles de lectura. Esto último es más común, pero lo primero es sin duda muy especial...

 

Por un lado tienes la historia construida a partir de la edición de imágenes y de la narrativa generada a través de su orden. El trabajo puramente fotográfico, ya de por si interesante.

Por otro lado te sitúas a ti mismo como protagonista, y como espectador/narrador para explicarnos por un lado el cómo, es decir los secretos del proceso de creación, y por otro lado el porqué, es decir la justificación de cada imagen dentro de su contexto desde una perspectiva casi académica, casi como si les estuvieras hablando a unos alumnos. Y aquí asumes un gran riesgo, y es el despojar a las fotografías de la magia inherente a su lenguaje mudo, al dotarlas justamente de palabras, a través de tus explicaciones...

Pero eso no sucede, sino todo lo contrario, gracias a Luzbelle, una mujer que se me antoja sumamente inteligente y con una sensibilidad estremecedora. Y pienso que el hecho de incluirla a ella en el trabajo es un acto de generosidad. Y es que su arrolladora personalidad, podría haber acabado fácilmente robándole todo el protagonismo a tus imágenes... pero de manera inesperada, sucede justamente lo contrario. Ella cubre así dos propósitos muy diferentes: por un lado te ayuda a descifrar el sentido de tu trabajo, estableciendo contigo un maravilloso diálogo al más puro estilo platónico, y por otro lado nos explica su propia historia, creando así un tercer nivel narrativo, y desvelándonos aspectos de su intimidad con un realismo brutal y un honestidad desgarradora.

 

Y en el cruce de todos estos caminos narrativos es donde surge la magia del trabajo: sus destellos de sombra. Y se desvelan poco a poco hasta atraparte sin remedio...

Pero no nos engañemos, esta no es una historia para todos los públicos. No tiene niveles de lectura amables. Y no te deja indiferente. Es dura, muy dura. Puede hasta resultar asfixiante. Pero también es bella, profunda y conmovedora. E incluso alentadora... Como siempre, su naturaleza cambiará dependiendo del bagaje emocional y experiencial de cada espectador.

 

Solo me cabe felicitarte: por la decisión de quedarte entre los vivos, por la valentía de volver a fotografiar a pesar de las dificultades, y por la honestidad brutal que tu obra transpira por cada uno de sus poros.

 

De nuevo, gracias por compartir."

 

Alex Llovet

 

http://www.alexllovet.com/