"416-2 Diario Fotográfico"

 

La noche del 1 de febrero de 2001 sufrí un TCE que me dejó totalmente inmóvil durante semanas y del que actualmente sufro secuelas.

 

“Tumbado en la cama sin poder moverme, pero con todos los sentidos intactos, el mundo se proyectaba delante de mí como en una película y mi capacidad de observación fue reeducada por esta forzada a la contemplación”.

 

Después de convivir durante 9 meses en el área de Neurotraumatología, descubrí a través de mis compañeros del hospital, que la realidad puede ser interpretada de distintas maneras. Cuando pude utilizar mi pequeña compacta de 35 mm y mi grabadora, me dí cuenta de que fue con la fotografía y el sonido como mejor expreso mis sensaciones. En cierto modo, escribía lo que veía y fotografiaba lo que sentía.

416-2 es el número de mi cama.

 

"José ya ha desayunado. Mira el reloj de su muñeca.

Por su ventana solo se ve una pared blanca, de cemento liso.

No deja de mirarla.

Espera, pero sé que es incapaz de recordar por cuánto tiempo.

Continua mirando hacia la pared de su ventana y luego al vaso vacío, que como yo, tiene sobre su mesa."

 

Contenido de la caja (en proceso):

 

Copia-duplicado Libreta original (215 x 155 mm)

Reproducciones documentos clínicos

27 Fotografías b/n en láminas

CD con 7 Piezas sonoras (total 33'12")